Relato de trio con travesti Zilow y mi mujer.

Travesti Zilow

Relato de trio con travesti Zilow y mi mujer.

Relato de trio con travesti Zilow y mi mujer. Antes aunque el relato sea más largo, quiero explicaros cómo sucedió. Hace casi un año que no tenía relación con una trans y de casualidad y engañando a mi mujer hace menos de 2 semanas conseguí mi sueño de hacer un trío.

Relato Travesti Trío imprevisto con la semental Zilow y con mi mujer.

Desde que descubrí mi atracción por las trans lo he llevado en secreto, he tenido pocas experiencias y sólo una con penetración (con Rayanne en Sevilla hace ahora casi un año).

Bueno pues resulta que hace menos de dos semanas estuvimos en un conocido pueblo de León (nosotros somos de un pueblo de Andalucía) y aprovechando las dos semanas de vacaciones, contratamos una semana en un hotel de Mallorca (en Can Picafort) para lo que teníamos que coger el vuelo desde Madrid dos días después de la boda.

I- Relato de trio con travesti Zilow y mi mujer.

Mi mujer es más bien reservada en el tema sexual, aunque sé que le llaman la atención los hombres de color y en su época universitaria tuvo una experiencia con una chica y aunque eso me lo comentó hace tiempo en algunas ocasiones me he percatado de alguna mirada suya a otras chicas (sobre todo en la playa) aunque el tema nunca ha ido más allá de alguna provocación mía cuando la he pillado mirando, pero ella incómoda siempre ha cambiado de tema rápidamente.

La noche de la boda nos subimos a la habitación del hotel de madrugada bastante “contentillos” por lo que nos pegamos un polvo de los que hacía tiempo que no echábamos y en el calentón en plena faena mientras ella estaba a cuatro patas y yo dándole por detrás le comenté que cómo me gustaría que una guarrilla le comiera desde abajo el clítoris mientras le daba.

La verdad si estaba caliente, este comentario la puso berraca perdida, nunca vi así a mi mujer, ni cuando éramos novios, vamos que no me esperaba esa reacción suya (quizás fue así por el momento y los las dos copillas de más que llevaba), tampoco voy a reproducir las barbaridades que me decía mientras yo seguía dándole, el caso es que con su reacción me corrí en 4 envestidas más y seguía tan cachonda que no paró hasta que me la empalmó de nuevo para echar otro polvo más.

II- Relato de trio con travesti Zilow y mi mujer.

Me dejó para el arrastre.

Cuando terminamos ni siquiera nos duchamos, nos quedamos dormidos y al día siguiente emprendimos viaje a Madrid.

Ya de camino en el coche cuando nos espabilamos un poco comentando lo de la noche anterior después de hablar un rato le insinué que en Madrid no nos conocía nadie y que podíamos llamar a alguna chica para probar y después de algunas evasivas zanjó la conversación con un “bueno, ya veremos cuando lleguemos”.

Llegamos al hotel cercano a la Plaza de Colón a las cinco de la tarde más o menos, nos instalamos y nos echamos a dormir la siesta hasta las 8 aproximadamente. Nos levantamos, yo me duché primero y le dije que la esperaba en el hall del hotel.

Mientras la esperaba entré en el catálogo de taiakas y me anoté los números de teléfono de 4 chicas.

A la media hora más o menos bajó mi mujer y nos fuimos a cenar a un restaurante asiático cercano.

Cuando caminábamos de vuelta al hotel ya sobre las 11 de la noche le dije que tenía el teléfono de cuatro chicas que había buscado en internet y después de una pequeña discusión en la que ella me decía que lo de la noche anterior lo dijo como una parte más del juego etc., la convencí para llamar a una y que si se presentaba en el hotel y no le gustaba o no le apetecía no haríamos nada.

III- Relato de trio con travesti Zilow y mi mujer.

Aceptó y desde ese momento yo no sé quién estaba más nervioso y asustado si ella o yo.

Al llegar a la habitación ella se metió de nuevo en la ducha y yo empecé a hacer las llamadas.

Las dos primeras no contestaban (una lo tenía apagado y la otra sonaba y sonaba pero no lo cogía), ya entre nervioso, ansioso y enfadado llamé a la tercera.

Lo cogió, se llamaba Zilow, conseguí explicarle brevemente la situación y ella me tranquilizó, me dijo que tenía experiencia y acordamos las tarifas por venir pasara lo que pasara y otros importes ya dependiendo del tiempo y de cómo fueran las cosas más el taxi, aunque cuando le dije dónde estábamos ella me dijo que era cerca.

Quedé en una hora con ella en la entrada del hotel y le pedí que viniera vestida de forma discreta.

Mientras me duché y mi mujer ya estaba con un camisón de tirantes de los que llegan por encima de la rodilla, no se transparentaba pero marcaba sus pezones.

Faltaban 10 minutos para la hora pero me fui a la puerta del hotel a esperar con un cosquilleo en el estómago increíble mientras mi mujer hacía zapping con la tele.

IV- Relato de trio con travesti Zilow y mi mujer.

Después de un cuarto de hora llegó un taxi del que se bajó un monumento de mujer mulata de por lo menos 1,90, con un vestidito blanco hasta las rodillas que no era ceñido pero que marcaba su esbelta silueta, piernas interminables, más de medio tacón de zapato blanco, bolso claro bastante grande, pelo cobrizo oscuro y ojos claros.

Inmediatamente supe que era ella y ella que yo era quien la esperaba.
Se tuvo que agachar para darme dos besos (y eso que yo mido 1,80).
Entramos en el hotel con la mayor discreción que se puede tener con semejante mujer mientras le explicaba la situación con mi esposa.

Ella me dijo que tranquilo que ella se ocupaba.

Ella me dijo que tranquilo que ella se ocupaba, la verdad es que hablaba muy bien el español con un acento que no llegaba a identificar. Por el pasillo le entrego 200 € iniciales que habíamos pactado. Llegamos a la habitación, golpeo suavemente la puerta con los nudillos, meto la tarjeta y abro la puerta.

Mi mujer se dirigía a la puerta pero entramos cuando está a medio camino. Cierro y veo la expresión de mi mujer (alucinada total con el pibón que tenía enfrente). Las presento y cuando se iban a dar dos besos. Después del primer beso en la mejilla Zilow va y le empieza a comer suavemente la boca. Mi mujer se queda como inmóvil con los ojos abiertos. En una fracción de segundo empieza a corresponderle el beso. Que en un santiamén se transforma en un morreo con lengua en toda regla. Zilow deja caer suavemente el bolso y lleva poco a poco a mi mujer a la cama. De vez en cuando deja su boca y le come suavemente el cuello. Mientras mi mujer me mira con los ojos entreabiertos con una cara de lujuria que jamás le había visto.

V- Relato de trio con travesti Zilow y mi mujer.

De pie junto a la cama, Zilow le levanta el camisón hasta quitárselo, dejándola con los pechos al aire y un tanguita (tengo que decir que mi mujer a sus 35 años tiene un cuerpo de complexión delgada 1,75 y unos pechos grandes y firmes con una bonita aureola de las que emergen dos pezones que cuando está excitada se le ponen como dedos).

Pues bien los pezones los tenía como micropenes erectos y Zilow empieza a pellizcárselos suavemente y a comérselos.

Para entonces mi mujer ya estaba jadeando y eso que intentaba contenerse.
La hace tumbarse boca arriba y sigue comiéndole los pezones de forma alternativa incluso con algún ligero mordisquito mientras Zilow se arrodilla en la cama y comienza a bajar con la lengua por su vientre.

A todo esto yo de pie a un metro y medio desde una posición lateral-trasera sin saber qué hacer y con un empalme de romper la bragueta, no daba crédito a lo que veía.

Zilow gira la cara y me pide (más bien me ordena) que le vaya quitando los zapatos mientras veo como aparta el tanga de mi mujer y empieza a comerle el coño depilado mientras se retuerce. Yo le quito los zapatos a Zilow mientras por los ruidos y movimientos de mi mujer intuyo que se está corriendo.

VI- Relato de trio con travesti Zilow y mi mujer.

Me quito mis zapatos, los pantalones, el slip y el polo.

Empiezo a tocarle el culo a Zilow pero me aparta y me pide que me tumbe en la cama, voltea a mi mujer y la coloca a cuatro patas para que me coma mi pene diciéndole “chúpasela” mientras ella sigue chupándole a mi mujer desde atrás la vagina y el orificio del culo.

Entonces Zilow hace una pausa y se quita el vestido quedándose solamente con un pequeño tanga tras el cual no parecía que hubiera nada.

Se acaricia sus pechos (de tamaño normal) y se suma a mi mujer a chupármela cruzando sus lenguas.

Mi mujer ya totalmente desinhibida comienza a sobar las tetas de Zilow cuando de repente ésta le dice ¡fóllate a tu marido! Dicho y hecho, se puso encima mía y se metió mi tranca (tamaño estándar, unos 17 cm) y se puso a cabalgar como una posesa, total que en menos de un minuto me estaba corriendo ante lo cual mi mujer no puso muy buena cara, entonces Zilow en un momento se pone de pie en la cama, pone su pelvis a la altura de la cara de mi mujer y se saca una estaca de no sé qué tamaño pero parecía el doble de la mía.

Desde mi lugar tumbado boca arriba con mi mujer encima mía no pude sino repetir lo que mi mujer exclamó:”¡¡JODER!”. Y sin dudarlo se la metió en la boca. Por más esfuerzos que hacía no se podía meter más de media polla. Relamía el capullo se iba hacia los huevos, se la volvía a meter hasta la garganta. Y mientras como estaba sentada encima mío se frotaba contra mi barriga como si estuviera follando hasta que empezó a bufar como un toro. Creo que tuvo un orgasmo bestial y a continuación mirando a Zilow le dijo fóllame tu.

VII- Relato de trio con travesti Zilow y mi mujer.

Zilow me la quitó de encima como si fuera una pluma la tumbó al borde de la cama. Me dijo: “haz algo de provecho, abre mi bolso y dame un condón que te voy a enseñar cómo me follo a tu mujer”. Yo atónito obedecí y cuando estaba a su lado para darle el condón. Me cogió de la cabeza y me la inclinó hasta que me metió su polla en la boca. Diciendo “chúpamela mientras abro el condón” y mi mujer viendo el espectáculo. No tuvo otra cosa que decirme “vaya cabronazo estás hecho”.  Acto seguido Zilow ya en una actitud totalmente dominante. Me dice deja de chupar y ve limpiando lo que has ensuciado antes. Con lo cual me coge la cabeza y me pone a chuparle la vagina a mi mujer. Donde habia los restos de semen mío de la corrida anterior.

Mientras estaba en ello, Zilow le pregunta a mi mujer “¿quieres que me lo folle?” antes de que mi mujer contestara me di la vuelta y me negué. Aduciendo que ese rabo me reventaría el culo.  Entonces me apartó como a un pelele. Y cogiendo por los tobillos a mi mujer empezó a follarla. A pesar del tamaño del pene de Zilow entró sin dificultad en la vagina totalmente lubricada de Esther.

Empezó bombeándola suavemente y a medida que pasaba en tiempo iba incrementando la intensidad con las piernas de mi mujer rodeándole la espalda.

VIII- Relato de trio con travesti Zilow y mi mujer.

Yo estaba otra vez empalmado pero parecía que estaba en fuera de juego. Hasta que Zilow puso a cuatro patas a mi mujer y empezó a follarla como a un perro. Me dijo que me metiera debajo y le chupara el coño mientras se la follaba. Y de paso también a ella los huevos y lo que salía de rabo.
De vez en cuando la sacaba y me la metía en la boca. Mientras con sus dedos me hurgaba el orificio del culo. Me temía lo peor.

Mi mujer ya no sé las veces que se había corrido. Pero estaba ida con el morbo y le dijo, quiero ver cómo te follas a mi marido. Mientras decía esto Esther me miraba con una cara como diciendo “tú eres el que ha montado todo esto así que ahora a palmar“. Zilow con la polla enfundada en un condón reluciente me miró como solicitando mi aprobación. Pero con una cara de que me iba a follar quisiera o no.

Me volteó en la cama y le pidió a mi mujer que cogiera una crema de su bolso

Me volteó en la cama y le pidió a mi mujer que cogiera una crema de su bolso. Era un lubricante, se quitó el condón y mientras me ponía la polla a pelo en la boca empezó a hurgarme el culo con los dedos y le dijo a mi mujer que me la chupara mientras.

Al poco rato estaba deseando que me follara. Mi mujer cogió otro condón y se lo puso a Zilow (no sin dificultades). Ellas pusieron una almohada al borde de la cama y me pusieron sobre ella. Travesti Zilow me cogió un tobillo y con su otra mano se cogió la herramienta de bombero. Luego se puso poco a poco a empujar haciendo movimientos de entrada y salida cortos. Yo veía las estrellas, tanto que se me bajó el empalme. Pero mi mujer decía “ya está casi, ahora no pares”. De golpe la semental pegó un empujón brutal con el que vi las estrellas. Además de a mi mujer y sonriendo en complicidad con Zilow .

IX- Relato de trio con travesti Zilow y mi mujer.

Ahí empezó un mete saca que aunque no me daba placer sí que me daba morbo. Con la chupada de mi mujer volvía empalmarme hasta que me corrí mientras mi mujer me pajeaba.

Un momento después entre palabras soeces de Zilow como “mira cómo se queja tu machito”. “Vas a ver lo que es una corrida de verdad”. Mientras mi mujer le chupaba los pezones y se morreaban Zilow preguntó susurrando donde la queréis?. Mi mujer dijo “quiero ver cómo te corres sobre su polla”. Y acto seguido la sacó se arrancó literalmente el condón. Y empezó a soltar manguerazos de leche por mi vientre , polla, huevos,,, increíble, algo anormal.

Mi mujer siguió recreándose sobando la polla ya morcillona de Zilow. Brillante por el semen mientras yo me fui al baño a ducharme. En la ducha entre el dolor, la sensación de calor en el ojete y la irritación del pene me sentí como una piltrafa.

A los 10 o 15 minutos salía del cuarto de baño con una toalla en la cintura. Me encuentro a mi mujer cabalgando encima de Zilow. Pensé que lo mejor era que me sentara en el sillón y esperar.

X- Relato de trio con travesti Zilow y mi mujer.

Estuvieron 20 o 25 minutos sin exagerar cambiando de posturas. Eso sí, mi mujer no se dejó dar por el culo. Cuando Zilow estaba a punto de correrse para mi sorpresa mi mujer le pidió que terminara en sus tetas. Se la sacó, le hizo una pequeña cubana. Y acto seguido Zilow se cogió la manguera y empezó a regar los melones de Esther. En una segunda corrida que no fue como la primera. Pero que le soltó tres buenos chorretones que mi mujer se encargó de esparcirla por sus tetas. Después entraron en el baño las dos, se ducharon y al rato salieron.

Zilow se vistió, le di los 300 € que me quedaban. Y me pidió que la acompañara a la puerta del hotel ya de madrugada hasta que viniera el taxi, que pedimos por el móvil. Porque me daba corte pedirlo en recepción, aunque los de recepción al vernos salir no nos quitaban ojo.

Me despedí de Zilow con dos besos, me dijo que me preparara a partir de ahora con mi mujer que había despertado a una fiera.

Cuando subí a la habitación mi mujer ya estaba dormida.

Ya os contaré en otra ocasión lo que ocurrió al despertarnos por la mañana y en la semana en Mallorca.

Perdonad por la extensión del relato pero creo que era importante explicar el contexto en el que ocurrió.

Relato de trio con travesti Zilow y mi mujer
Relato de trio con travesti Zilow y mi mujer

Trío imprevisto con la semental Zilow y con mi mujer.

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Relato travesti Zilow en Canarias con rumana de grandes pechos

Travesti Zilow

Relato travesti Zilow en Canarias con rumana de grandes pechos.

Zilow en Gran Canaria. Trio que no pudo ser con una rumana de grandes y preciosos pechos.

Relato travesti Zilow en Canarias con rumana de grandes pechos. En primer lugar era uno de esos días en los que miraba con ilusión el catálogo Taiaka Shemales en busca de alguna de aquellas travestis tan seductoras que suelo ver en el amplio abanico de posibilidades que ofrecen ciudades como Madrid o Barcelona. El caso en es que en esta ocasión me era más sugerente y descriptivo el relato que las fotos. Días antes me preguntaba si en mi islita llegaríamos a tener aquí a una travesti especial que para mí era un cóctel de morbo y elegancia. El morbo porque se trataba de una chica nueva en el anuncio y la elegancia por sus curvas y su altura.

 

Una semana atrás yo había hablado por segunda vez con una chica que conocía, de origen rumano, bastante dispuesta, con grandes y preciosos pechos. Le había propuesto en una ocasión mi ilusión de hacer un trío con ella y alguna travesti a lo que ella me dijo que podría ser, pero nunca fijamos fecha. Un día mirando el catálogo apareció. Me costó creerlo. Sí, parecía fantasía, pero era real. La ví anunciada y nada más verla sentí taquicardia. Era Zilow. Me dio un subidón y pronto anoté su número para llamarla.

I- Relato travesti Zilow en Canarias con rumana de grandes pechos.

Fuí con la rumana y le propuse aquello del trío. Quería sorprenderla con algo para ella hasta el momento desconocido, pero a la hora de la verdad me dijo con sinceridad que a la trans la iba a ver como una chica y que no se iba a sentir muy cómoda en esta situación. Me sentí decepcionado. Había ido con la idea de que quizá ella querría experimentar algo nuevo, pero no fue así.

Al término de mi visita le dije: “pues te diré algo: “entiendo que no te guste la idea y agradezco que me lo hayas dicho abiertamente antes, pero… tú te lo pierdes”, y me dispuse a disfrutar de una nueva experiencia sin depender de su decisión. Si no era trío, era dúo, pero para delante, a disfrutar. Llamé a Zilow y su modo de atenderme al móvil me transmitió buen feeling. Me preguntó que en dónde había visto su anuncio y en dónde estaba yo. Le dije que la vi en Taiaka Shemales y que yo estaba en Gran Canaria. Me indicó que llegaría al día siguiente por la mañana, así que quedamos en vernos la tarde del día en que llegaba.

Relato travesti Zilow en Canarias con rumana de grandes pechos: “Por favor, pero ¿qué es esto? ¿Qué coño pasa hoy?.

La llamé al día siguiente como acordamos y tardó en contestar. Me dijo que estaba dormida, pero que se iba a preparar. Me explicó la dirección y calculando desde dónde estaba me llevaría una media hora llegar hasta su piso. Le dije que si le iba bien llegaría en ese tiempo. Salí algo nervioso, pero ilusionado. Tenía buenas vibraciones. Algo me decía que valdría la pena.

Llegando al centro comercial en busca de estacionamiento la fila de coches llegaba hasta las 2 rotondas más próximas. “Por favor, pero ¿qué es esto? ¿Qué coño pasa hoy?”, me dije. Me tuve que salir del barullo y buscar en otro parking en medio de la maraña del tráfico. Cuando por fin estacioné, de los nervios y la emoción de la cercanía del encuentro me dieron fuertes ganas de cagar y tiré para el baño a descargarme.

II- Relato travesti Zilow en Canarias con rumana de grandes pechos.

Salí caminando inquieto y llegué al lugar acordado. Era en un 4º piso. Había ascensor, pero no estaba dispuesto a correr el riesgo de tener la remota posibilidad de quedarme encerrado y sin polvo, con lo que hice mío el dicho de mi padre: “burro amarrado, leña segura”. Subí despacio y cuando llegué me abrió la puerta con calma. Me hizo pasar y nos presentamos. Es muy alta y elegante, aunque viéndola de cerca juraría que llevaba una peluca.

Le pregunté cómo estaba y qué tal se sentía en Las Palmas y me respondió que bien, pero que apenas acababa de llegar. Me dijo que era su primer cliente en la isla. Fuimos a la habitación y acordamos media horita. Me invitó a completar la hora por 100 mientras me agarraba por detrás el culo y apretaba su cadera contra mí avisándome que se correría para mí si estábamos la hora, pero le dije que no tenía tanto y que hoy sería mi primera toma de contacto con ella esperando descubrir nuevas y buenas sensaciones. Le pagué y salió un momento en lo que yo me quitaba la ropa. La recibí sentadito en la cama hasta que llegó. Llegó y comenzó con besos en la boca lamiendo mis labios y entregándome su lengua. No lo esperaba.

Relato travesti Zilow en Canarias con rumana de grandes pechos: Ella se excitaba y se sentó de rodillas en la cama quitándose la tanga ofreciéndome su polla como si de un preciado tesoro se tratase.

Empezó decidida y calentando motores de una forma prometedora. Se abalanzó sobre mí y quedé tumbado en la cama. Ella se acostó sobre mí. Yo iba de menos a más y mientras nos besábamos le tocaba el ojete del culo con la mano mientras ella gemía y me acariciaba la polla sobándome por fuera sin quitarme todavía el calzoncillo. Seguimos así unos minutos hasta que me desnudó mientras yo seguía tocándole cada vez más el ojete. Ella se excitaba y se sentó de rodillas en la cama quitándose la tanga ofreciéndome su polla como si de un preciado tesoro se tratase.

Nada más verla supe que por su tamaño habría de darle caña para llenarla, pero que valdría la pena. Empecé poco a poco chupándole hasta que ella fue pidiendo más y más ritmo y se iba excitando mientras le crecía. No tardó el follarme la boca empujándome la cabeza contra la polla tratando de que me la tragara entera, pero ni de coña.

Me provocó varias veces y me dio arcadas por lo que le hice una señal de parar. La tiene larga, y lo pasaba bien, y aunque todavía la erección no era completa quise darme un respiro y empecé a agitársela con mi mano despacio con aceite lubricante con movimientos suaves desde la base hasta la punta y haciéndole circulitos en la misma punta del meato y el frenillo. Le gustó tanto que fue pasando de ser una manguera a una larga barra de hierro. Se le puso bien dura.

III- Relato travesti Zilow en Canarias con rumana de grandes pechos.

Entonces ahí me dije: ostia… ¡¡vaya pollón!! y sin cortarme un pelo le dije: “ufff… me encanta tu polla… mira cómo te la he puesto” mientras la boca se me hacía agua. Estaba enorme. Entonces ella, caliente como perra y palpitándole de la excitación me agarró la cabeza con firmeza y me dijo:

¿te gusta mi polla verdad…?

y metiéndome toda en la boca me dice cachonda perdida

“¡CHUPA UNA POLLA AFRICAAAANAAAA[! ¡¡Aquí tienes… TÓOOMA POLLA!!

mientras me metía más y más aquello hasta la garganta excitada como un caballo en celo sabiendo que aquello no cabía, pero insistía e insistía queriendo ofrecerme toda aquella delicia como un premio a la sobada previa que le había dado, mereciéndose una nueva mamada mientras me volvían las arcadas de lo que ella hasta la garganta me zumbaba.

“¡¡MIRATE EN EL ESPEJO CÓMO TE TRAGAS MI POLLA!!”, me decía con voz cachonda.

Relato travesti Zilow en Canarias con rumana de grandes pechos: me veía como un adolescente de 15 años embobado cayéndoseme la baba.

Parecía muy acostumbrada a que cuando se le ponía así de dura todos (los clientes) nos quedábamos con sorpresa boquiabiertos tocando y contemplando su polla y que esto era a por lo que veníamos (Conocer en primera persona su enorme rabo). Yo, por mi parte, me veía como un adolescente de 15 años embobado cayéndoseme la baba mientras se recrea con excitación con los enormes y preciosos pechos atrapados en el escote de una seductora profesora que constituían la fantasía del momento.

Tal fue así que la agarré con las dos manos (manos grandes) desde la base para ver hasta dónde era capaz de abarcarla a lo largo y me quedaban todavía unos 4 cm por fuera exponiendo al descubierto el glande y la punta. Quiso devolverme la mamada y me la agarró pegándome unos buenos chupetones. Nos las estuvimos meneando el uno al otro.

IV- Relato travesti Zilow en Canarias con rumana de grandes pechos.

No soy pasivo, pero vistas las circunstancias la ocasión lo merecía y, aunque con cierto miedo, le ofrecí empezar pasivo. Le dije que, por favor, fuera despacio. No quería dolor, aunque me aliviaba el saber que era apta para el anal porque no era muy ancha. Así que le puse otra goma y mucho lubricante y me pidió que me pusiera a cuatro. Intentaba meterla y me dolía mientras de repente se rompió de inmediato la goma, lo que supuso que diera un tirón y le dije que parara que no quería porque el dolor se hizo insoportable.

Sentí un espasmo. Me dolió muchísimo. Paró ella y se disculpó dándome besos para calentar de nuevo hasta que se me pasó el dolor. Le dije que, mejor, yo pasara a activo porque estaba muy excitado y preparado para cuando ya se había ido el dolor, pero ella me insistió en que me quedara acostado boca abajo con las piernas cerradas transmitiéndome calma y confianza. Así la fue metiendo en varias ocasiones, aunque se salía con cierta facilidad quedándose entre el ano y los testículos.

Relato travesti Zilow en Canarias con rumana de grandes pechos: Así fue poco a poco empujando hasta que consiguió meterla.

Así hizo varios intentos hasta que decidió pedirme que me pusiera acostado, boca arriba con las piernas abiertas y hacia atrás sujetándolas con mis manos. Así fue poco a poco empujando hasta que consiguió meterla y ya el dolor se iba. A medida que la metía más y más se excitó como un toro y empezó con unas embestidas más profundas.

Entonces me hizo la pierna derecha hacia el lado izquierdo y empezó a meterla más y más fuerte. Ya me gustaba, me veía taladrado por aquella tía alta, elegante, caliente como animal y me daba más y más excitación. Entonces cuando vi que la tenía sus caderas tan cerca con la nueva postura y el vaivén le di una fuerte nalgada que con mirada cómplice por su parte me correspondió con un arreón enterrándome más la polla. Le di otro cachetazo más fuerte en la nalga producto de la calentura. El disfrute y la inexistencia de dolor alguno y más me daba y… otro cachetón… y otro pollonazo más.

V- Relato travesti Zilow en Canarias con rumana de grandes pechos.

Yo estaba como un burro y nunca me había visto así penetrado y empalmado al mismo tiempo. Entonces empecé a masturbarme con una mano. Con la otra le iba nalgueando como un jinete con la fusta en los últimos 50 metros. No quería que terminara aquello, pero la excitación ya era mucha y me el cuerpo me pedía orgasmo.

Entonces, en una de esas me embistió despacio y hasta adentro. Mientras me masturbaba con ese empuje me la clavó entera y mi excitación me hizo estallar en una corrida brutal que me hizo esparcir en un escopetazo toda leche justo bajo el pecho. Yo estaba satisfecho. Me indicó dónde estaba el servicio y me ofreció una ducha, a la que accedí antes de vestirme. Ciertamente la necesitaba, se quitó el condón y estaba en la punta bien cagado. Terminamos con nuestros cuerpos sudados, las bocas y las pollas babeadas y mi abdomen lleno de semen.

 

La ducha me sentó genial. Le dije que me había gustado mucho y ella me preguntó que si entonces repetiría a lo que le respondí que sí, que próximamente. Me preguntó que si me metía al foro de travestis y le dije que con frecuencia sí lo hacía y que en la próxima ocasión sería no para leer sino para escribir lo sucedido en un nuevo relato.

VI- Relato travesti Zilow en Canarias con rumana de grandes pechos.

Conclusión: su implicación fue máxima. Yo no esperaba tanto, pero es muy calenturienta y si le correspondes se pone como un semental. Con sus cualidades y ganas pude terminar satisfecho y completo.

 

Zilow en Gran Canaria. Trio que no pudo ser con una rumana de grandes y preciosos pechos.

Relato travesti Zilow en Canarias con rumana de grandes pechos
Relato travesti Zilow en Canarias con rumana de grandes pechos

 

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rumana de grandes y preciosos pechos

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